León..

Y se te queda mirando. Quieto. Mientras ella acaricia su cabeza y el te ve. Directo a vos. Te estudia. Como un León. Te hipnotiza con preguntas que no formula pero a juzgar por la contundencia de su mirada, son cosas que vas a tener que responder. Aunque sabe. El sabe.
  Y ella, ajena a todo, jamás sabrá lo que ocurrió a sus espaldas, mientras acariciaba inocente, desinteresada y amorosamente su cabeza.