Fragmento de " Longinus"

La ventana del confesionario está cerrada.. Adentro, el Padre Ceferino descansa.. Sus preguntas, a través de los años, fueron dejando una huella imperceptible pero profunda.
 Sabemos que se siente solo. Pero también que esa convicción vocacional que lo llevó a ser cura está casi intacta.  Casi..
 Sumido en sus pensamientos, el calor de Enero lo sorprende arropado por los pasos que se acercan con eco hipnótico, que lo sume en un sueño cada vez más profundo conforme los pasos se acercan.
 Silencio.. Casi dormido, el Cura Ceferino comienza su primer cabeceo cuando TOC TOC!!
 Se sobresalta sin dramatismo.. Ese calor de Enero.. cuánto pasó?! Un segundo? Una hora?
 Se prepara rápidamente y abre la ventana.
 Tiempo.. un extraño y muy leve aroma a rosas lo invade todo.. y una tranquilidad ancestral que no le pertenece lo acaricia de golpe; invisible. Inevitable..

 Quiere comenzar a hablar, a saludar, a recibir a quien está del otro lado. Una voz muy suave y y de tono firme, casi afónica; le gana.

“Trovare la risposta alla tua domanda..?  Padre?”..

.. Disculpe..

  “Du verstehst mich”, Responde el hombre, ésta vez en perfecto alemán.