El Susto

Fiebre.
No.
Ruido.. eso es ..! ruido.. largo, lleno. Inacabable.
Y como no se puede pegar un ojo cuando el ruido viene desde adentro, me levanté y fui a la cocina. Ahí empezó todo..
 Al llegar a la puerta, escucho en el piso de arriba los pies descalzos y rápidos de uno de mis chicos.. Los escuché mil veces, y no me causaría sorpresa alguna.. si no fuera porque mis chicos no están en casa ésta noche.
 Pero no me asusto.. Ya sé que vivo en un mundo en el que ciertas cosas no deberían sorprenderme.
 Pero al llegar a la cocina me quedo quieto de pronto. Quieto como nadie sabe aquietarse. Quieto de susto, de horror repentino. De inmovilidad suave y por lo suave, horrorosa.
 Si. Ahí está.. Otra vez.. Miro hacia abajo de inmediato, para evitar contacto con sus ojos..
 Iluso yo, que pensé que la había dejado lejos, engañada.
 Iluso yo, que creí estar a salvo.
Me mira burlona.. Sigo sin mirarla, pero la se ahí.
 Me pregunto si va a tener piedad de mi.. Iluso yo..
   No la veo levantarse. Burlona. De golpe siento el ruido en mi cabeza. Cierro los ojos y escucho el chasquido muy adentro. Abro los ojos, listo para recibir el golpe.
 Nada. Se fue..
  Ya me vino a visitar otra vez. No se deja ver, pero corre y corre por mi cabeza..